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LA CÓLERA DE URIARTE

Inavi: el vino triste

En decisión unilateral el directorio de Inavi asignó al presidente del Instituto un salario adicional que quebrantaba las normas de austeridad dispuestas por el gobierno; el ministro de Ganadería, Carlos María Uriarte pidió que se reviera la decisión sin disimular su molestia por el hecho.

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El pasado 6 de agosto, el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Carlos María Uriarte, visitó en compañía del presidente del Instituto Nacional de Vitivinicultura (Inavi) , Ricardo Cabrera, la presentación de una bodega del Centro de Viticultores del Uruguay destinada a la elaboración de vino tinto y mosto concentrado.

Lo que tal vez no sabía el ministro Uriarte es que el 4 de junio, el directorio del Instituto, tal vez para que enfrentara las penurias de la pandemia, resolvió aumentarle el sueldo a su nuevo presidente, Ricardo Cabrera. No nos consta que haya sido allí, por boca de los vitivinicultores, que se enteró del unilateral incremento de los haberes de Cabrera, o haya sido advertido por los mecanismos usuales de contralor propios de cualquier ministerio. No debe extrañar entonces que Uriarte, tras conocer la noticia, haya desaprobado el salario adicional asignado al nuevo presidente del Inavi.

Tampoco debe extrañar que ayer el Poder Ejecutivo a través del propio ministro Uriarte, haya transmitido al ascendente Cabrera que su salario no podrá ser superior al que tenía el anterior presidente, José María Lez.

El incremento de remuneración para Cabrera está muy hábilmente redactado por el directorio de Inavi, el que el 4 de junio acordó que el nuevo presidente perciba una remuneración mensual equivalente al tope autorizado por el artículo 747 de la ley 19.355 de 2015, el cual está fijado en $ 147.718.

Hasta allí todo normal, pero «la madre del borrego» estaba en el incuso siguiente, en el que se asigna a Cabrera un salario adicional de $ 87,500, lo que si suma a la remuneración anterior, totaliza $ 235.268. Es decir, un sobresueldo que provocó la molestia del ministro Uriarte, quién en rueda de prensa aseveró que se estaban investigando lo antecedentes del caso.

En consecuencia, resta un trámite administrativo para comparar el monto del salario de Cabrera con el de Leoz y en caso de que el del actual presidente del Inavi supere el de su antecesor se le solicitará al directorio del Instituto que revea su decisión y se devuelva la platita asignada a Ricardo Cabrera.

Este martes, el ministro de Ganadería, Carlos María Uriarte, dijo en rueda de prensa que estaban “investigando los antecedentes” de la resolución porque lo “peor” que podían hacer era “ser injustos”, lo que expresa a un tiempo una conducta prudente pero a la vez el respeto a la relativa independencia del Inavi respecto al MGAP.

La intención del gobierno es que Cabrera presente sus recibos de sueldo y compararlos con los de Lez (la diferencia a favor del primero asciende a unos $ 60.000) . En caso de que gane más (que efectivamente gana más) le pedirán al directorio del Inavi que revea la decisión, en la medida que la decisión del directorio de Inavi fue tomada a posteriori de que entrara a regir el decreto que topeó en un porcentaje del 85% el gasto de ejecución presupuestal.

Por su parte, el presidente saliente José Lez ya había topeado su salario, lo que desconoció el directorio del Inavi al realizarse el relevo.

Más allá que los términos que utilizó el ministro Uriarte para tratar el caso fueron sumamente prudentes, no disimuló su contrariedad por la decisión del directorio de Inavi y actuó en consecuencia.

 

 

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