Además, en el informe se extienden las acusaciones a cuatro ministros y a otras 67 personas.
Aunque la Comisión no tiene potestad para hacer denuncias formales, buscará que el informe llegue a diferentes órganos que puedan proseguir las investigaciones y formular cargos contra el presidente. Tal es el caso de la Fiscalía General o alguna corte penal internacional.
En el documento se consignan testimonios y se revelan casos impactantes, como el uso de pacientes como “cobayas humanas” para probar medicamentos ineficaces contra el coronavirus.
Sin embargo, la comisión retiró del documento las acusaciones de “homicidio” y “genocidio de poblaciones indígenas”, por desacuerdos en la composición interna de la investigadora.
No obstante, el trabajo final incluyó importantes denuncias. Se acusa a Bolsonaro de un “deliberado atraso” en la compra de vacunas. Además, se constató la “existencia de un gabinete paralelo” que promovió la inmunización de la población “mediante contagio natural”.
“Se dio prioridad a un tratamiento precoz sin amparo científico y se desestimularon las medidas no farmacológicas (uso de mascarilla facial y distanciamiento social)”, agrega el informe en sus conclusiones.