Los responsables de entregar el galardón fueron Gabriel Capurro y Rafael Barber, presidente y director de Exposiciones de la ARU, respectivamente.
“La idea comenzó a gestarse a fines de mayo e implicó el trabajo de muchos equipos y compañeros de INIA, que se propusieron contar una temática compleja en un lenguaje comprensible para escolares y público general”, explicó Alejandro Horack, especialista en imagen corporativa y comunicación institucional del instituto.
INIA también recibió una mención especial en la categoría «Propuestas didáctico-educativas», por las características del espacio interior y los elementos que componen la iniciativa, que traslada a los visitantes a través de un recorrido didáctico, claro e ilustrativo.
“El mejoramiento genético está en el ADN del instituto. Desde las cinco estaciones experimentales recibimos aportes, información de valor y los distintos productos que se exhibieron en el stand, que fueron preparados con gran esfuerzo por los investigadores y sus equipos para que llegaran en condiciones para la ocasión”, enfatizó Horack.
Desde el hombre sedentario hasta la llegada del científico alemán Alberto Boerger al Uruguay –fundador de lo que hoy es INIA- en 1912, el público que se acerca al espacio puede conocer los principales hitos y personalidades que marcaron la evolución de esta práctica.
El recorrido también incluye explicaciones didácticas sobre las implicancias, características y ejemplos de las técnicas de mejoramiento existentes orientadas a la generación de especies más competitivas, productos más inocuos y una producción más sustentable.
Asimismo, se encuentran en exposición ejemplares de mandarinos, papas, boniatos y manzanos generados en los programas de Horticultura y Fruticultura; variedades de trigo y soja mejorados en el programa de Cultivos de Secano; los aportes del INIA a la mejora de las principales razas bovinas y ovinas, y los resultados alcanzados para el sector forestal.