Toma de rehenes y fuga
El hecho central ocurrió durante la noche, cuando cinco trabajadores —tres mujeres y dos hombres— fueron tomados como rehenes por un grupo de adolescentes en una situación que el propio Mango calificó como “muy compleja”.
En paralelo, siete jóvenes lograron salir de las instalaciones, aunque fueron rápidamente recapturados y reintegrados al sistema.
Si bien no se registraron agresiones físicas, el impacto fue significativo: “Fue un shock importante, sobre todo por el tiempo que estuvieron encerrados”, señaló el sindicalista.
Investigación en curso
Uno de los puntos más sensibles del caso es cómo se originó el incidente. El sindicato exige una investigación a fondo para determinar cómo comenzó la situación de violencia, de qué forma los adolescentes accedieron a las llaves y cómo lograron salir de sus celdas: “Es lo que a nosotros nos interesa saber”, remarcó Mango.
Educación en contexto de encierro
El episodio ocurre en un complejo que forma parte de un sistema educativo altamente regulado. El Cufré integra tres centros —Pre-Egreso, ETTI y CIAF— con unos 50 estudiantes, donde los docentes trabajan en condiciones estrictas: no pueden ingresar con celulares ni computadoras; deben pasar por escáners en cada ingreso y egreso; utilizan lockers para sus pertenencias y cada salón cuenta con vigilancia permanente
La propuesta educativa busca cerrar ciclos, reforzar aprendizajes y preparar la reinserción, en un contexto marcado por la privación de libertad.
Problemas estructurales
Para el sindicato, lo ocurrido no es un hecho aislado. Mango advirtió que existen carencias históricas, como falta de personal, condiciones edilicias deficientes en algunos centros y dificultades en la operativa diaria.
Estas situaciones, indicó, ya venían siendo planteadas a las autoridades.