«Abrazo a la vida», de Federico Gauthier, trata de una analogía del concepto de los fractales; es una medida que se repite en la naturaleza y se puede encontrar tanto en una cadena de ADN como en la formación de las constelaciones.
Durante tres años Gauthier fue tallerista en el INR Nº 5. Su pasaje por allí ha transformado su visión de la realidad, por lo que destacó: “Algo tan sencillo como un abrazo abre puertas hacia el entendimiento y la razón, trasformando realidades”.
Trabajaron con Gauthier: Viviana Costa, Alicia Rodao y Carolina Silva.
La escultura es de espuma de poliestireno expandido tallada, recubierta con papel kraft y pintura. Tiene una altura de 3,50 metros y un diámetro exterior de 7 metros.
Este año, dentro de las acciones que el Departamento de Cultura realiza para mitigar las dificultades provocadas por la pandemia, se habilitó al artista y su equipo a realizar la instalación en la explanada de la Intendencia, en sustitución de la construcción del carro alegórico.