“La ciudad de Jersón es Rusia”, dijo Stremousov en entrevista. “No habrá referéndums. Habrá un decreto basado en el pedido del liderazgo regional de Jersón al presidente ruso, y habrá una petición para incluir a la región dentro de una región de la propia Federación Rusa”.
La toma de Jersón, una ciudad colindante con Crimea y el Mar Negro, ha sido posiblemente el mayor logro del Kremlin en el conflicto.
En la ciudad, las autoridades prorrusas ya están negociando la apertura de un banco ruso, cuyas filiales podrían aparecer en la región a finales de mayo.
El destino de la región ucraniana de Jersón, controlada por tropas rusas, lo deben decidir los habitantes de ese territorio, declaró este miércoles el Kremlin.
”Son los habitantes de la región de Jersón los que deben decidir si habrá o no una solicitud (de ingreso)”, dijo el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, en su rueda de prensa diaria.
A la vez, aseguró que la posible solicitud de ingreso debe ser evaluada “de una manera exhaustiva” por los juristas.
Putin ya reconoció en febrero la independencia de los territorios controlados por los rebeldes en las regiones de Donetsk y Lugansk, en el este de Ucrania, dos días antes de iniciar una ofensiva militar con la que ahora intenta consolidar un corredor terrestre hasta Crimea.