Otra exigencia es que se embarguen los bienes de los violadores. En este punto Millán aclaró que no aceptan la palabra "reparación", porque no se puede reparar el daño provocado por estos crímenes. En cambio, exigen el embargo de los bienes de los violadores para asistir a las víctimas, para hacer campañas de prevención. "Necesitamos abrir centros de contención, que los pague el violador; necesitamos reunirnos, que lo pague el violador. Vamos a construir fortalecimiento como meceremos, que lo paguen los violadores", sostuvo Millán y las asistentes, muchas de las cuales que ya habían planteado esas exigencias en reuniones grupales, ratificaron con aplausos y puños en alto y un coro plurinacional: Jallalla! Muranta! Atipasun! Jayly! Marichi weu!
En el final del plenario se habló también de demandar al Estado por genocidio por un monto millonario, "no solo para hacer justicia" sino "porque lo único que le importa es el dinero, la propiedad", y lo harán a pesar de ser conscientes de que deberán litigar en "la justicia huinca", dijo Millán. María Pia Ceballos, de Mujeres Trans Argentina (MTA) Salta, añadió que también hay que demandar a jueces y fiscales, que encubren estos crímenes, y a las iglesias, que se expropien sus propiedades por las violaciones que han cometido sus miembros.
Vía Página/12