Aunque todavía no está claro dónde ni cómo se produjo la exposición al virus, el hecho de que el crucero haya zarpado desde Ushuaia llevó a poner atención sobre el sur argentino, una región históricamente vinculada a ciertos brotes de hantavirus.
¿Qué es el hantavirus?
El hantavirus es un grupo de virus transmitidos principalmente por roedores silvestres infectados.
Las personas suelen contagiarse al inhalar partículas virales presentes en la orina, saliva o excrementos secos de estos animales, que pueden dispersarse en el aire al barrer, mover objetos contaminados o ingresar a espacios cerrados donde hubo actividad de roedores.
Con menor frecuencia, el contagio también puede producirse por mordeduras o arañazos.
Se trata de una zoonosis, es decir, una enfermedad que pasa de animales a humanos, y que puede provocar cuadros severos con alta tasa de mortalidad.
Las enfermedades que puede causar
El hantavirus puede derivar en dos cuadros clínicos graves.
Síndrome pulmonar por hantavirus (SPH)
Es la forma predominante en América.
Suele comenzar con síntomas similares a una gripe:
- fiebre
- fatiga
- dolores musculares
- cefalea
- mareos
- escalofríos
- náuseas y dolor abdominal
En una segunda fase puede evolucionar rápidamente hacia dificultad respiratoria severa por acumulación de líquido en los pulmones.
Según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, cuando se desarrollan síntomas respiratorios la letalidad ronda el 38%.
Fiebre hemorrágica con síndrome renal (FHSR)
Es más frecuente en Europa y Asia.
Afecta principalmente a los riñones y puede causar:
- hipotensión
- hemorragias internas
- insuficiencia renal aguda
- shock
Cada año se registran alrededor de 150.000 casos de esta variante en el mundo, con más de la mitad concentrados en China.
¿Por qué preocupa especialmente en Argentina?
Argentina presenta una situación particular porque en el país circula la cepa Andes, una variante que posee una característica excepcional: puede transmitirse de persona a persona.
Este rasgo la diferencia de la mayoría de los hantavirus detectados en el mundo, cuya transmisión ocurre exclusivamente desde roedores hacia humanos.
Además, en territorio argentino circula también la cepa Laguna Negra, junto a otras variantes regionales.
Entre mediados de 2025 y comienzos de 2026 se notificaron más de 50 casos en el país, según el Boletín Epidemiológico Nacional.
La distribución fue la siguiente:
- 62% en la región central
- 29% en el noreste
- 8% en la región sur
Pero lo que más alarmó a las autoridades sanitarias fue el incremento en la mortalidad.
Mientras desde 2019 la letalidad anual no superaba el 17%, en 2025 ascendió al 33,6%, con 28 fallecidos.
¿Existe riesgo en Tierra del Fuego?
El hecho de que el crucero partiera desde Ushuaia despertó sospechas iniciales sobre un posible foco en la Patagonia austral.
Sin embargo, autoridades sanitarias de Tierra del Fuego aclararon que no existen casos registrados de hantavirus en la provincia desde que hay vigilancia epidemiológica formal.
También remarcaron que las zonas endémicas del sur argentino se concentran principalmente en áreas cordilleranas de:
En esas regiones habita el roedor colilargo (Oligoryzomys longicaudatus), principal reservorio de la cepa Andes.
¿Tiene tratamiento?
No existe un antiviral específico contra el hantavirus.
El tratamiento consiste en cuidados de soporte intensivo para aliviar síntomas y sostener funciones vitales.
Puede incluir:
- oxigenoterapia
- asistencia respiratoria mecánica
- medicamentos antivirales experimentales
- diálisis en casos renales severos
- internación en terapia intensiva
La detección precoz es clave para mejorar el pronóstico.
Cómo prevenirlo
La principal estrategia es evitar el contacto con roedores y sus secreciones.
Las recomendaciones sanitarias incluyen:
- sellar grietas y posibles accesos en viviendas
- ventilar espacios cerrados antes de ingresar
- no barrer ni aspirar excrementos secos
- humedecer con lavandina diluida antes de limpiar
- usar guantes y protección respiratoria