“Nosotros cuestionamos la oportunidad de la compra, porque se gastaron 26 millones de dólares en dos aviones que son de la década del 70, en dos aviones jubilados, como ha dicho la prensa internacional en referencia al estado de estos aviones. Pero además se da en un contexto de una profunda situación de crisis económica en nuestro país, de recorte del presupuesto de Defensa Nacional: cayó cinco puntos el salario del personal militar en términos reales; se dejaron de realizar inversiones muy importantes, como por ejemplo lo que está afectando la situación de los radares, y en particular el radar Selex de Carrasco”, planteó el legislador.
En ese sentido, agrego que “tenían previsto arribar los dos el mismo día a Uruguay desde España, y uno de ellos, cuando hizo escala en Recife (Brasil), tuvo que realizar un mantenimiento de urgencia, porque tuvo fallas en el sistema eléctrico; esto es parte de la situación que nos preocupa y pensamos que el ministerio tiene que brindar explicaciones”.
Núñez también aseguró que las aeronaves militares «se compraron sin garantía, como lo reconoce la propia Fuerza Aérea», por lo que a su entender se trató directamente de una «mala compra».