De esta manera, la OMS busca con esta inclusión mejorar las estadísticas sobre adicción a los videojuegos en el planeta, ya que antes de esta estandarización los estudios ofrecieron cifras enormemente variables sobre la prevalencia de este trastorno, que oscilan desde el 1 % de la población hasta incluso el 50% (en Asia).
La ICD-11, elaborada con datos de más de 90 países, es digital, sin versión en papel, e incluye también novedades en materia de medicina tradicional y salud sexual, según destacó la OMS en un comunicado.
Los síntomas de la adicción a los videojuegos
Según explicó el pasado año el jefe del equipo de la OMS que recopiló la lista, Robert Jakob, signos como no poder parar de jugar en internet o con una consola, desatender las amistades o el trabajo a causa de ello, en periodos superiores a un año, pueden ser síntomas de esta adicción.
La inclusión de este trastorno no estuvo exenta el pasado año de polémica debido a la pandemia de coronavirus. Por eso, la industria de los videojuegos alzó la voz, argumentando que no había bases sólidas para considerar esta adicción una enfermedad mental.