“Rechazamos su oferta por múltiples razones. La oferta era baja y no cubriría los costos de cambiar nuestro nombre, e insistimos en conocer al cliente y la intención, que no querían revelar”, dice el comunicado.
Al menos dos bufetes de abofados estuvieron involucrados en el proceso, uno en Estados Unidos (Kilpatrick, Townsend & Stockton) y otro en Europa (Hogan Lovells), quienes según Meta Company los contactaron de forma agresiva para tratar de que les vendieran sus dominios y registros.
“El 20 de octubre de 2021, durante una llamada telefónica con los abogados de Facebook, rechazamos su baja oferta y mantuvimos nuestros requisitos. En este punto, supusimos que era Facebook y los identificamos en la llamada. El abogado que representa a Facebook declaró que respetarían nuestro derecho y registro existentes”, agrega el documento de Meta.
Añadieron que el 28 de octubre, Facebook decidió cometer una infracción de marca registrada y empezó a llamarse a sí misma Meta.
“No pudieron comprarnos, así que intentaron enterrarnos por la fuerza de los medios. No debería sorprendernos estas acciones, de una empresa que continuamente dice una cosa y hace otra. Facebook y sus oficiales operativos son engañosos y actúan de mala fe, no solo con nosotros, sino con toda la humanidad”, denuncian desde Meta Company.