En diciembre, Yalitza Aparicio apareció en la tapa de la revista Vogue México, algo que no se había visto en los veinte años de la historia de la publicación. Yalitza no se alegra simplemente por ser considerada una excepción, ella quiere usar el poder de su éxito para crear un futuro con más inclusión en su país.
“No debería ser la apariencia ni el gusto por determinados estereotipos lo que hace la diferencia. Cualquier persona puede aspirar a hacer lo que pretenda “dice la joven actriz.
El nuevo presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, prometió dar una atención especial a la lucha contra la opresión y la pobreza que enfrentan los ciudadanos de origen indígena.
Aunque Cuarón no pretendiera que la película tuviera fines políticos quedó feliz con el resultado. En un estreno de la película en una Cinemateca nacional de México pidió que Marcelina Bautista, defensora de los derechos de las trabajadoras domésticas subiera al palco.
“Todas las trabajadoras domésticas de México, somos Libo, y nos identificamos con ella” dijo Bautista refiriéndose a la niñera de la infancia de Cuarón, Liboria Rodriguez en quien se basa el personaje de Cleo.
“México debe mucho a sus mujeres y necesitamos acabar con la violencia y el abuso de poder contra ellas”
Además de ser celebrada, Yalitza Aparicio, está siendo foco de ataques racistas online. Aparicio dice que eso no la perturbó inicialmente pero que ahora estás prestando más atención a lo que sucede. “No soy el rostro de México “agregó, el país tiene muchos rostros.
La jefa de edición de Vogue México y Vogue Latinoamérica, Karla Martínez de Salas, dijo tener el testimonio de las reacciones racistas y clasistas en las fotos de Aparicio en Vanity Fair y que se preocupó con la posibilidad de una respuesta semejante al reportaje de Vogue, pero el artículo tuvo una aceptación más positiva por parte de la sociedad.
Seleccionar la actriz para el papel principal fue un trabajo que demoró meses y llevó a más de 3.000 mujeres a rendir una prueba, pero ninguna respondía las exigencias de Cuarón. La hermana mayor de Yalitza que se encontraba en un centro cultural de Tlaxiaco para la selección del elenco con la aspiración de retratar a Cleo en la Ciudad de México durante los años 1970, estaba embarazada, por lo que animó a Yalitza a que diera el exámen en su lugar y le contara los detalles.
Cuarón recuerda que Yalitza “era tímida pero muy abierta “El director se encontraba nervioso cuando la muchacha entró al escritorio.
“La forma en que ella aborda a la gente, el modo de situarse en algún lugar y querer a todas las personas, especialmente las más vulnerables, preocupándose que se sientan bien llama la atención” afirmó el director.
Cuando le informó a Yalitza que la quería en el papel principal de la película ella se sintió abrumada y confusa. Había acabado de recibirse de maestra y necesitaba consultar a su familia.
Luego lo llamó. Ella contaba con unos meses libres antes de aspirar a ocupar su cargo en la docencia y le dijo que podría participar en la película “que no tenía nada más importante que hacer”
Cuarón le pidió a Aparicio y a García (mejor amiga de Yalitza que interpreta a Adela, la cocinera) que improvisaran las escenas. Le impresionó la rapidez con la que las dos comenzaron a interpretar a Cleo y a Adela
“Lo que se ve en la película, no es Yalitza, es Cleo” -dice Cuarón-“Ella creó el papel y lo hizo con minuciosidad no descuidando un detalle”
Aparicio recrea el personaje de forma tal que se ve dolorosamente real, especialmente en las escenas de mayor sufrimiento. La joven se inspiró en lo que Cuarón le contó sobre la niñera de su infancia, en su propia visión del personaje y en parte en su madre como empleada doméstica.
Cuarón creo una realidad para que Aparicio viviera. Ahora ella espera crear en México una nueva realidad y mostrar que las mujeres indígenas pueden ascender a los niveles más altos en cualquier ámbito.
La aspiración tendrá que superar muchos obstáculos. Más del 70% de la población indígena de México vive en la pobreza y es discriminada en la educación, el trabajo y el sistema judicial.
Antes de saber que estaría nominada para el Oscar, Yalitza dijo que poder competir por el galardón “derrumbaría el estereotipo de “porque somos indígenas no podemos hacer cosas debido al color de la piel”
“Muchas ideas se derrumbarían abriendo puertas para otras personas y profundizaría la convicción de que ahora finalmente podemos hacer estas cosas”
Yalitza no sabe si seguirá siendo actriz. Como docente reconoce que la película puede transmitir poderosos mensajes. “Trabajar corazones y mentes de niños es más fácil que desafiar las creencias enraizadas en los adultos” dice. Se asombró al ver que Roma estaba logrando eso.
“Al final esto no es tan diferente de que lo que quería hacer” afirmó. “Percibí que la película puede educar personas de todas las edades de una manera muy atractiva y con alto poder de convocatoria”