Por otro lado, el exjerarca sostuvo que “de 115 pases en comisión, aprobados por la Ley de Urgente Consideración, y un desvío de cerca de 65 millones de pesos para pagar compensaciones a esos sueldos, que terminaron con constituir el ministerio más politizado de todo el Estado, con 140 cargos políticos de más de cien mil pesos”.
Sin esperanzas
El exjerarca explicó que la situación actual “ha afectado de forma radical las políticas que a lo largo y ancho del territorio pasaron a depender directamente de políticos vinculados al partido de gobierno, desplazando capacidades técnicas en todos los espacios de atención”.
Además, remarcó que muchos espacios de atención serán cerrados en estos meses, lo cual influirá en la demanda de las familias vulneradas.
En síntesis, Labat cuestionó que el motivo del cambio de ministros fue «hacer énfasis en lo político» y no en lo técnico. Si el argumento hubiera sido otro, dijo, podría haber generado «cierta esperanza».
También manifestó su sorpresa ante la «falta de vinculación natural del nuevo ministro (Martín Lema) con las cuestiones sociales».