Para el ministro, los artículos más relevantes en dicho proyecto de ley para el trabajo que, supuestamente hoy no puede realizar la policía son los referidos a los procedimientos policiales y el servicio «222».
No queda para nada claro, en las declaraciones del ministro, en qué sentido lo que ha venido sucediendo en estos pocos días de semana de Turismo, se resolvería con la aprobación de los capítulos de la LUC, destinados al ministerio del interior.
De acuerdo a sus propias declaraciones, emanadas de su recorrido de fin de semana, el ministro señaló: «Vimos poco movimiento en la playa. Cuanto tocamos la ruta Interbalnearia el movimiento no era mucho. Alguna gente en algún balneario de La Paloma, haciendo surf. Aglomeraciones desde lo alto no vi. Lamentablemente, los peajes están en huelga, y por lo tanto, levantados. Eso también es algo que se nos recriminó: la gente pasa más rápido «.
La afirmación del ministro, ha sido sistemáticamente documentada por la cuenta oficial del ministerio del Interior en Twitter, que se ha encargado de mostrar imágenes del estado de circulación en diferentes tramos de rutas y peajes.
No se comprende, atendiendo a la última parte de sus declaraciones con relación a la velocidad de circulación de los autos, por qué el ministerio del Interior, apoyándose en Policía Caminera y unidades departamentales, no ha establecido puntos de control de circulación que, con absoluta certeza funcionarían como reguladores, no sólo de las velocidades, sino demás, de la circulación en sí misma.
La propuesta del ministro va incluso, a contrapelo, de las declaraciones del propio Presidente de la República, cuando en la primera conferencia de prensa, donde se declaraba la emergencia sanitaria, defendió su oposición a la declaración de «cuarentena» apelando al daño que ello traería a aquellos uruguayos que salen a «buscarse el peso».
De modo que, salvo que estemos en presencia de «otra jugada» política, el pedido del ministro del Interior suena cuando menos «engañoso» en sus fundamentos y particularmente «oscuros» en los resultados que, supuestamente, ello traería para frenar una posible expansión del Covid 19, una expansión que, día a día, conferencia tras conferencia, se nos hace ver que está bajo el más «absoluto control».
En su cuenta de Twitter, José Carlos Mahía, uno de los primeros políticos del Frente Amplio en hacer alusión a este pedido ha dicho: «En este contexto es un disparate plantearse que ingrese al Parlamento la ley de urgente consideración. Nunca fue urgente por los contenidos conocidos, mucho menos lo es hoy. Hay marco jurídico de sobra para gestionar bien, en especial en seguridad.Sin excusas».
Con seguridad, en el correr de esta jornada se produzcan otras valoraciones sobre este pedido del ministro del Interior Larrañaga.
Nada, que la urgencia del Dr. Larrañaga, parece más urgente que las propias «urgencias» que el Ejecutivo había decidido postergar y ello cuando menos, merece que estemos muy atentos.