Por un control de rutina
En este contexto, la empresa explicó que el problema salió a la luz durante un control de rutina en su planta de producción en la ciudad belga de Gante. Los productos afectados tienen un código de producción que va desde 328 GE a 338 GE y se pide a la gente que no los beba y que los devuelva al punto de venta para obtener un reembolso. "Estamos en contacto con las autoridades competentes en cada uno de los mercados afectados", agregó la empresa.
El peligro del clorato
En un informe de 2015, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria señaló que el clorato puede provenir del procesamiento de alimentos debido al uso de agua clorada y la desinfección de los equipos.
La exposición prolongada al clorato en los alimentos, en particular en el agua potable, es un posible problema de salud para los niños, especialmente aquellos con deficiencia de yodo leve o moderada, explica el organismo.
Además, una ingesta elevada de clorato en un solo día podría ser tóxica para los humanos, ya que puede limitar la capacidad de la sangre para absorber oxígeno, lo que provoca insuficiencia renal.