“Lo más probable es que éste sea el final de nuestro propio Sistema Solar y con él, de la Tierra misma”, añadió.
La Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés) explica que la mayoría de las estrellas tardarán millones de años en morir, incluyendo el Sol.
“Cuando una estrella como el Sol ha consumido todo su combustible de hidrógeno, se expande convirtiéndose en una gigante roja. Puede tener millones de kilómetros de diámetro, siendo lo suficientemente grande como engullir Mercurio y Venus”, detalla la ESA.
Sobre si el Sol devorará a la Tierra, los expertos concuerdan con que es posible. Una vez que el Sol se convierta en una gigante roja, preparándose para morir, los planetas en el Sistema Solar serán completamente devorados por su astro principal.
La NASA calcula que este fenómeno ocurrirá en unos 5 millones de años. Probablemente la humanidad no viva lo suficiente para experimentar el fin de la Tierra.