El sistema fue diseñado para transportar agua desde la presa de Jati, conectada al Eje Norte del Proyecto de Integración del Río San Francisco, una de las mayores iniciativas hidráulicas del país. Desde allí, el caudal recorrerá distintas regiones hasta llegar a las nacientes del río Cariús, en el municipio de Nova Olinda.
El emprendimiento incluye enormes canales artificiales, estaciones de bombeo, reservorios y conexiones hidráulicas capaces de redistribuir millones de litros de agua hacia zonas rurales y urbanas con graves dificultades de abastecimiento.
Acceso al agua potable
Además de garantizar el acceso al agua potable, el proyecto apunta a fortalecer las actividades agrícolas y ganaderas de Ceará, un estado donde gran parte de la economía depende directamente de la disponibilidad hídrica. Las autoridades sostienen que la infraestructura permitirá reducir el impacto de las sequías extremas y mejorar las condiciones de vida de millones de habitantes.
El avance del Cinturón de las Aguas también representa un cambio profundo en el paisaje del sertón brasileño. Las enormes excavaciones y estructuras de hormigón atraviesan áreas tradicionalmente áridas, modificando la dinámica regional y creando nuevas posibilidades de desarrollo económico.
Especialistas consideran que esta obra podría convertirse en un modelo de referencia para otras regiones de América Latina afectadas por el estrés hídrico y el cambio climático. Mientras el proyecto se acerca a su conclusión, Brasil apuesta a transformar uno de sus mayores desafíos ambientales en una oportunidad de crecimiento y estabilidad para el noreste del país.
Embed - Megaobra hídrica en Brasil, el río artificial de 145 km que combate la sequía