El "A23a" llevaba mucho tiempo atascado en el lecho marino, estudios indican que se desprendió de la plataforma de hielo Filchner-Ronne, en la Antártida Occidental, en el año 1986.
Data publicada por la Agencia Espacial Europea (ESA), indica que el aumento de los vientos y las corrientes iniciaron el tránsito del iceberg desde el mar de Weddel.
Científicos explican que con el paso del tiempo los iceberg que se separan suelen disminuir su tamaño e iniciar el proceso de flotación, lo sorprendente es que éste no continuó el proceso de encogimiento sino que mantuvo su tamaño y arrancó el desplazamiento.
Andrew Fleming, experto en teledetección del British Antarctic Survey, declaró el viernes a la BBC que el iceberg ha estado a la deriva durante el último año y ahora parece estar ganando velocidad y moviéndose más allá del extremo norte de la Península Antártica, ayudado por el viento y las corrientes oceánicas.
"Pregunté a un par de colegas sobre esto, preguntándome si había algún posible cambio en las temperaturas del agua de la plataforma que pudiera haberlo provocado, pero el consenso es que acababa de llegar el momento", dijo Fleming a la BBC.
Como la mayoría de los icebergs del sector de Weddell, es probable que el A23a, acabe en el Atlántico Sur en una trayectoria denominada callejón de los icebergs.