El negocio de la prosperidad
De vuelta a Carnegie, su libro se enfoca en la importancia de desarrollar habilidades sociales y de comunicación efectiva para establecer relaciones interpersonales positivas y lograr el éxito en la vida personal y profesional: en otras palabras, hacerse de contactos que ayuden a prosperar.
A partir de entrevistas previas a personas de éxito, el texto ofrece principios prácticos y técnicas para tratar con las personas. Estos eran algunos de sus consejos más famosos:
• “No te preocupes por las críticas, preocúpate por tus errores”. En vez de agobiarte por lo que piensen los demás de ti, enfócate en aprender de tus errores para crecer y mejorar.
• “El elogio sincero y honesto es una de las herramientas más poderosas que tenemos para influir en los demás”. Para Carnegie, las personas anhelan ser apreciadas y reconocidas por sus esfuerzos y logros, y ofrecerles elogios sinceros y específicos ayudaba a construir lazos.
• “Interésate sinceramente en los demás”. Carnegie aconsejaba mostrar un interés sincero en los demás, preguntarles sobre sus vidas, escuchar sus historias y conocer sus intereses.
• “No hables mal de nadie”. Evita las críticas negativas directas, pues estas crean conflictos y tensión en las relaciones.
• "Sonríe". Para el autor, la sonrisa haría que las personas se sintieran más cómodas y relajadas ante los demás.
Manipulame que me gusta
Aunque a priori no parece haber nada mal con estas propuestas, lo cierto es que la teoría y los métodos de Carnegie también recibió su buena dosis de críticas:
• De entrada, se enfoca en la manipulación, o para ser más suave, en persuadir a los demás para lograr objetivos personales, y no para construir una verdadera interacción y comunicación auténtica.
• Le falta una perspectiva crítica, por ejemplo, al abordar realidades como las desigualdades de poder y la injusticia social, que afectan la capacidad de las personas para construir relaciones positivas.
• Simplifica en exceso las complejidades de las relaciones humanas y los factores que inciden en una comunicación y un liderazgo efectivos.
• Falta evidencia empírica de su efectividad: millones de personas han abrazado la teoría de Carnegie, pero, ¿cuántos han cumplido sus expectativas?
En definitiva, ¿la autoayuda es efectiva o es pura charlatanería? Pues no hay una respuesta concluyente para un asunto tan complejo: sus defensores argumentan afirman que sirve para superar obstáculos, mejorar la autoestima, aumentar la motivación y fomentar un cambio positivo, y sus detractores alegan que esta industria se aprovecha de personas vulnerables para venderle ilusiones y soluciones rápidas a problemas complejos.
Como sea, después de Carnegie han surgido miles de gurús de la autoayuda, cada uno con enfoque propio, pero con una misma esencia: todo el mundo tiene la capacidad de ser mejor, si recibe la guía adecuada.