Los hologramas se crean utilizando la cámara selfie de un teléfono móvil para capturar y transmitir una imagen holográfica tridimensional en tiempo real de una persona, antes de procesarla a través de un avanzado motor de renderizado 3D. “A continuación, ofrece una experiencia de inmersión virtual y la muestra en un entorno virtual o la superpone a uno real utilizando gafas de realidad virtual o realidad aumentada”, según el comunicado.
Una vez completada con éxito la primera fase de la colaboración, las compañías seguirán mejorando la tecnología subyacente, centrándose en la calidad del servicio. Actualmente están evaluando el potencial de la transmisión, creando la posibilidad de que eventos o presentaciones se realicen enteras de manera virtual con un realismo extraordinario.
Las aplicaciones futuras podrían incluir “la comunicación de persona a persona o de pocos a pocos”, mejorando la comunicación tanto en entornos de consumo como de negocios. La clave de este realismo es el uso de la tecnología edge computing móvil -las denominadas redes distribuidas, en las que la inteligencia de la red y de las aplicaciones están operativas más allá del núcleo de la misma-, lo que mejora enormemente tanto la latencia como el ancho de banda, para garantizar la experiencia más fiable de realidad virtual y mixta.
Gracias al 5G y a la tecnología de vanguardia de las compañías, los resultados han sido alentadores, al resolver los problemas relacionados con la red que impedían el movimiento holográfico suave y natural de los hologramas.
Además, la plataforma de Matsuko garantiza que el resultado final se beneficie de mejores resoluciones de color y textura, lo que aumenta el realismo cuando se ve en un smartphone u otro dispositivo móvil.