Periodistas y medios internacionales de todo el mundo hicieron alusión al cambio de Twitter y confirmaron que el cambio fue lo que influyó en el mercado de criptomonedas.
En las últimas horas, la agencia de noticias Reuters informó que el empresario le solicitó a un juez neoyorquino que dé de baja una demanda que lo acusa de impulsar una estafa piramidal con Dogecoin. Dicha demanda data de mediados del año anterior y no solo involucraba a Musk, sino también a Tesla y Space X.
El demandante, un sujeto identificado como Keith Johnson, aseguró haber sido "defraudado hasta quedarse sin dinero" tras invertir en Dogecoin y pidió una compensación de 258 mil millones de dólares.
Los abogados del multimillonario dueño de Twitter calificaron a la demanda como "una obra de ficción fantasiosa" basada en "tuits inocuos y a menudo tontos"; por lo que se presume que el magnate pudo pedir el cambio para burlarse de esta demanda. Además, alegaron que "No hay nada ilegal en tuitear palabras de apoyo o imágenes divertidas sobre una criptomoneda legítima con una capitalización de mercado de casi $10.000 millones. Este tribunal debe poner fin a la fantasía de los demandantes y desestimar la demanda".
Por su parte, Dogecoin no desaprovechó su oportunidad de publicitar la criptomoneda y de hacer referencia al tema; se refirió del mismo modo que el magnate, con humor. La empresa publicó en su Twitter un Graphics Interchange Format, también llamado Compuserve GIF y más conocido como GIF, en el que aparece el actor Leslie Nielsen diciendo "No hay nada que ver aquí" mientras detrás explota un edificio.
Los memes tampoco demoraron en aparecer, muchos con la cara de Musk favoreciendo o cuidando la criptomoneda.