Para AMLO, el problema trasciende algún que otro porro: “De la marihuana se puede ir a otras, y a otras, y se genera una dependencia”, afirmó López Obrador, que incluso pidió ayuda a China para lidiar con la crisis del fentanilo.
El secreto a voces (y humo)
Por demás, el nuevo convenio colectivo pactado entre los directivos de la NBA, los dueños de equipos y el sindicato de jugadores consiguió un hito al despenalizar el uso recreativo de la marihuana, algo que reclamaban hacía años varias estrellas, como Kevin Durant.
Según el convenio previo (establecido entre 2017 y 2023), la marihuana era una sustancia prohibida que acarreaba una sanción de cinco partidos si había tres positivos, y los jugadores debían someterse a unos cuatro controles anuales. La pandemia de covid-19 comenzó a cambiar el panorama.
Desde que la liga habilitó la famosa burbuja en Orlando, para concluir la temporada de 2020, comenzó a cobrar auge la posibilidad de quitarle el veto a la marihuana. Su consumo era un secreto a voces en la NBA desde hace décadas, tras bambalinas y a riesgo de ser suspendido.
Sale un porrito ahí
Cifras extraoficiales sugieren que un 90 por ciento de los jugadores de la NBA fumaban porros de manera recreativa. “La marihuana es solo marihuana, y no hace daño a nadie. Ayuda, y mejora las cosas. No debería ser ni un debate”, llegó a declarar Durant en el podcast All the smoke, que realizan los exjugadores Stephen Jackson y Matt Barnes, otros consumidores confesos.
Igual, la NBA dejó claro que su decisión de ninguna manera entraña una invitación al consumo de drogas, sino un reconocimiento de las propiedades medicinales del cannabis, y del cambio en la actitud social respecto a su uso.
“De mis mejores partidos, todos los jugué medicado”, dijo el mencionado Barnes, quien se retiró luego de 15 temporadas en la liga, con un título con los Golden State Warriors: “no fueron todos los partidos, pero fueron muchísimos”, acotó.
El riesgo, desde luego, era elevado: Malik Beasley, alero de Minnesota Timberwolves, fue sancionado a 12 partidos sin paga por posesión de marihuana, lo cual le privó de cobrar 1,1 millones de dólares, mientras el alocado escolta J.R. Smith perdió un cuarto de millón de dólares por una suspensión similar. Como cambian los tiempos, pensarán ahora.