El aumento de la conectividad gamma, asociada con la conciencia, tuvo lugar dentro de las uniones temporo-parieto-occipital (TPO) y entre las zonas TPO y las áreas prefrontales contralaterales. Los investigadores consideran que estos datos demuestran que el cerebro moribundo aún puede estar activo. Sus resultados los publicaron, el lunes, en Proceedings of the National Academy of Science (PNAS).
Jimo Borjigin, quien dirigió el trabajo, comentó a AFP que, si bien no es la primera investigación de este tipo, lo original de este estudio es que se detalla el proceso de activación cerebral de una manera "que nunca antes se había hecho". Durante este trabajo, se examinó con mayor profundidad qué partes del cerebro se iluminaron y se constató que estas zonas están asociadas con cambios en la conciencia.
Un campo muy especulativo
"Si esta parte del cerebro se enciende, eso significa que el paciente está viendo algo, puede escuchar algo y puede sentir sensaciones fuera del cuerpo", explicó Borjigin, señalando que esa región estaba "en llamas". Los expertos atribuyeron la diferencia de comportamiento de los cuatro participantes del estudio al hecho de que las pacientes que experimentaron los potenciales signos de "conciencia encubierta" tenían un historial de convulsiones que podría haber preparado sus cerebros de alguna manera.
Los autores del investigación advirtieron que debido al pequeño tamaño de la muestra no era posible hacer inferencias de gran alcance y que no podían confirmar que los pacientes realmente hayan tenido visiones.
(Vía RT)