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¿Qué pasa si tu hijo te pide ver la misma película una y otra vez?

Aunque para los adultos puede ser agotador, repetir una y otra vez la misma película o cuento es un proceso fundamental en el aprendizaje y desarrollo infantil.

Seguramente recuerdes aquella película que de niño podías ver en bucle sin cansarte, hasta aprenderte cada diálogo, canción y gesto de los personajes. Hoy, muchos padres reviven la misma escena con sus hijos, que insisten en repetir sus historias favoritas. Aunque para los adultos resulte incomprensible o incluso tedioso, detrás de esta conducta hay un proceso natural y muy positivo.

El psicólogo Javier de Haro explica que la repetición cumple tres funciones fundamentales en la infancia.

Beneficios

La primera es la seguridad, al saber lo que va a ocurrir, los niños anticipan las escenas, entienden mejor la trama y experimentan una sensación de control y satisfacción.

La segunda es el aprendizaje. Lejos de ser una pérdida de tiempo, la repetición es una de las herramientas más efectivas durante la infancia. Cada visionado de una película o cada lectura reiterada de un cuento permite a los pequeños incorporar vocabulario, estructuras de lenguaje y hasta fórmulas para resolver problemas cotidianos. “Los niños aprenden observando, haciendo, pero también con la repetición”, subraya de Haro.

El tercer beneficio es el descubrimiento de matices. Incluso después de decenas de repeticiones, los niños encuentran detalles nuevos que antes no habían percibido o comprendido. Esta capacidad de reinterpretar lo conocido fortalece su observación, su curiosidad y su pensamiento crítico.

Para los padres, en cambio, la experiencia puede ser desesperante. Ver la misma película una y otra vez resulta cansador y puede poner a prueba la paciencia. Sin embargo, de Haro ofrece un mensaje tranquilizador: “Si tienes un hijo pequeño y le gusta mucho algo, lo vas a repetir muchas veces. Así que paciencia y piensa que es bueno para él”.

En definitiva, ese bucle aparentemente interminable es mucho más que una manía infantil, es una oportunidad de aprendizaje, de crecimiento emocional y de conexión con el mundo.

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