Los investigadores se dieron cuenta de que las poblaciones de ballenas jorobadas en realidad eran mucho más productivas de lo que aparentaban. El estudio incorporó registros detallados de la industria ballenera al comienzo de la explotación comercial, mientras que las estimaciones actuales de la población se realizan a partir de una combinación de encuestas aéreas y de barcos, junto con técnicas avanzadas de simulación.
Los autores anticipan que el modelo construido para este estudio también se puede utilizar para determinar la recuperación de la población en otras especies. Indicaron que el software desarrollado para esta investigación está disponible para el público y cualquiera puede reproducir los hallazgos.
Además, los investigadores adelantan que "la recuperación de las poblaciones de ballenas tras siglos de explotación tendrá importantes implicaciones ecológicas y de gestión debido a una mayor exposición a actividades antropogénicas y al aumento del consumo de presas".