A finales de julio, después de varias negociaciones, la cantante colombiana rechazaba el pacto propuesto por la Fiscalía de Barcelona y decidía acudir a juicio para demostrar su inocencia. A través de un comunicado señaló que prefería "dejar el tema en manos de la ley, con la tranquilidad y la confianza de que la justicia le dará la razón".
En este sentido, la cantante todavía podría evitar tanto el proceso judicial como un posible ingreso en prisión, puesto que el acuerdo con el Ministerio Público se podría alcanzar en cualquier momento antes del inicio del juicio.
Ese posible acuerdo incluiría aceptar el delito, abonar una multa y posiblemente una condena menor que no conllevaría ingreso en la cárcel. De lo que no se libraría en este caso la artista es de sentarse en el banquillo de los acusados para ratificar el acuerdo.