Más allá de su historia y leyendas, conviene saber que únicamente existen 6 tipos de té, aunque luego existan muchas más variedades, que en realidad son mezclas entre esos diferentes tipos: blanco, verde, azul (oolong), amarillo, rojo y negro. Dependiendo del tipo, hay que prepararlo con el agua a una temperatura diferente: si es blanco o verde debería ponerse por debajo de 70º, pero si es azul o rojo es mejor que esté a una temperatura de entre 80 y 95º, y en caso de negro bien podéis calentar el agua hasta 100º o casi.
Cada té requiere de diferentes temperaturas. Ya que el proceso de fabricación es distinto, también la temperatura para prepararlos adecuadamente varía. Los blancos y verde necesitan de una temperatura alrededor de 65 C, mientras que los negros de 100 C.
El té es la bebida más consumida después del agua.
Las bolsas de té se inventaron por accidente. El comerciante de té Thomas Sullivan enviaba sus muestras en bolsas de seda que los clientes debían retirar antes de usarlas, pero al no saber esto colocaron el té con todo y bolsita. Para 1904 comenzó a comercializar las bolsitas de té en Nueva York.
Vía Animarte y CelestialSeasoning.