Este taller datado en la época de la Dinastía XXVI (664-525 a. C.), incluía una estructura multifuncional en la superficie, un pozo de 13 metros de profundidad donde se preparaban los cuerpos para su viaje al más allá, y un espacio comunitario de enterramiento a unos 30 metros bajo tierra con medio centenar de momias.
En el interior del taller habían quedado olvidados 121 recipientes cerámicos que contenían las sustancias para el embalsamiento de los cadáveres sacando a la luz la 'receta' exacta de la momificación en el antiguo Egipto. Estos recipientes conservaban restos orgánicos además de tener inscritos –en escritura hierática y demótica– las instrucciones para aplicar cada sustancia sobre el cuerpo o sobre las vendas de lino.
Se han observado tres combinaciones diferentes de sustancias que se utilizaban exclusivamente para embalsamar la cabeza, algo totalmente desconocido hasta ahora, mientras que otros componentes eran empleadas para limpiar el cuerpo o ablandar la piel.
Vía El Debate. Foto: El Debate.