En el lugar también encontró objetos similares a la empuñadura y la hoja de una espada. Tras investigar en Internet, Heiland concluyó que formaban parte de una espada vikinga, por lo que dejó de excavar y notificó a las autoridades locales sobre su descubrimiento.
Los arqueólogos que acudieron al lugar confirmaron su hipótesis. Los expertos estiman que el arma data de entre finales del siglo IX y principios del siglo X. La hoja de la espada estaba rota y se habría fragmentado durante el ritual del entierro.
Además, en la sepultura se hallaron cuentas de vidrio doradas, una hebilla de cinturón bañada en oro, un broche de bronce para capas y una lanza de caballería. De momento se desconoce si la tumba pertenece a un jinete guerrero.
Los restos de la persona que allí fue enterrada aún no han sido hallados. Sin embargo, los arqueólogos consideran que la tumba pertenecería a un individuo de clase social alta de la época vikinga, debido a que los guerreros no usaban espadas, sino hachas y lanzas.
La historia de Noruega se remonta a la Alta Edad Media, que coincide con la irrupción, a finales del siglo viii, de los navegantes vikingos en la historia europea a través de actividades comerciales, de saqueo y de colonización. Se sabe, sin embargo, que el territorio de lo que hoy es Noruega estuvo poblado desde hace unos 12 000 años.