Pichetto habló horas después del mensaje del presidente en una conferencia de prensa en el Senado. Dijo que aceptó la propuesta del presidente «inmediatamente», y valoró las «coincidencias» que tiene con él respecto a sus ideas de generar «un capitalismo inteligente» para la Argentina.
La jugada política del Gobierno es arriesgada. Al elegir a un peronista y exkirchnerista para acompañar la candidatura presidencial de Macri, pone en peligro la alianza con la centenaria Unión Cívica Radical (UCR), que desde hace meses viene reclamando espacios de poder en un potencial segundo mandato del macrismo.
El flamante candidato a vicepresidente por el macrismo protagonizó algunos episodios polémicos por sus declaraciones xenófobas y discriminatorias.
En 2013, dijo que el atentado a la mutual judía AMIA «le costó la vida a argentinos de religión judía y a argentinos argentinos que estaban en ese lugar». Tres años después, en 2016, Pichetto afirmó que su país funciona «como ajuste social de Bolivia» y «ajuste delictivo de Perú», porque incorpora «toda esa resaca».
Poco después se metió contra los senegaleses, al afirmar que «ninguno» de los ciudadanos de ese país realiza «actividades lícitas» en Argentina.
El senador también fue acusado de misógino cuando, en el marco de la discusión en el Senado de la reforma previsional, señaló: «Hay mucha gente que no quiere jubilarse a los 65. Por ahí en la casa está la mujer, es mejor quedarse afuera».