Marzo también es el mes de la Asamblea Popular Nacional de China, en la que el órgano legislativo aprobará el plan económico del gobierno para el año. El anuncio central será el objetivo de crecimiento anual. Algunos economistas esperan que China establezca una meta de expansión más baja, ya sea alrededor de 6 % o de entre 6 y 6,5 %, por debajo de la cifra cercana al 6,5 % de los últimos dos años.
Asimismo, en las próximas semanas se publicarán datos importantes de la segunda economía mundial, que revelarán si está respondiendo a una flexibilización de políticas luego de meses de estímulo.
“Los datos de marzo deberán comenzar a mostrar que la economía china se está recuperando. De lo contrario, deberíamos empezar a preocuparnos”, comentó Alicia García Herrero, economista jefe de Asia Pacífico de Natixis en Hong Kong.
La forma en que se desarrollen los eventos dictará el ánimo de los inversionistas después de un comienzo difícil de año. El Fondo Monetario Internacional recortó en enero su pronóstico para la economía mundial en 2019 y proyectó que crecerá al ritmo más débil en tres años. (Fuente: El Espectador)