Sin amparo
Para los profesionales de la salud que están en régimen de tercerización la historia es diferente. Si se contagian COVID-19 sí tienen amparo, pero el problema aparece, mencionaron, cuando deben aislarse de forma preventiva: no cobran.
Hay casos de personas que debieron aislarse más de una vez en el mes y solamente pudieron trabajar dos semanas; como no tienen un sueldo fijo eso significa que obtuvieron la mitad de sus ingresos.
Desde abril de 2020 rige un decreto de Presidencia que quienes están en régimen tercerizado podrán cobrar subsidio por aislamiento a través de la Caja de Profesionales, con dinero del Fondo Coronavirus. «Al día de hoy no hay un colega que haya cobrado subsidio por aislamiento», declararon, «no funciona tanto como un subsidio, sino más como un seguro, y lo que dice el decreto no se cumple en la realidad».
El decreto
Para cobrar el subsidio o seguro por aislamiento preventivo los profesionales de la salud que facturan deben probar que el contacto se dio mientras trabajaban. El decreto dice que el Comité de Infecciones del lugar en el que cumplen funciones tiene que certificar que la exposición al virus ocurrió en horario laboral.
Esto, informaron, hace que la tarea sea casi imposible. Para empezar, no todos los lugares tienen comité de infecciones, así que de plano hay muchas personas que no tienen manera de cumplir con lo que pide el decreto. Pero, además, puntualizaron que la transmisión comunitaria está alrededor del 40% y no se sabe de dónde viene, así que ningún comité puede efectivamente probar la fuente del contagio: «Es increíble que diga eso y que ninguno de nosotros haya cobrado un subsidio por aislamiento».
A estos datos hay que sumarle el hecho de que no hay control de la cantidad de guardias que realizan los médicos. La imposibilidad de cobrar algunas semanas podría traducirse en una sobrecarga de trabajo las semanas restantes para compensar la pérdida de ingresos. Una persona puede hacer tres guardias seguidas de 24 horas si quiere o si lo necesita, y eso pone en riesgo tanto la salud de esa gente como la atención que brindan; pero en ocasiones no tienen otra salida para poder pagar las cuentas.
Tocar puertas
Hay miles de profesionales de la salud que trabajan como independientes. Cerca de 400 se han organizado de forma virtual para buscar soluciones a su situación. Desde finales han remitido cartas al Colegio Médico, al Ministerio de Salud Pública y a Presidencia para exponer su caso y pedir soluciones. Hasta ahora no hubo respuestas.
El Sindicato Médico de Uruguay aseguró estar en tratativas con el Poder Ejecutivo para encontrar la forma de que el amparo que está decretado se cumpla de forma efectiva, pero hasta ahora no hay información concreta. No todos los profesionales tercerizados están sindicalizados y su condición laboral los deja solos frente a los empleadores.