El sector lácteo de nuestro país vivió una crisis de más de dos años por el precio internacional. Hace un tiempo empezó a salir porque los precios mejoraron un poquito. Se estaba empezando a reacomodar pero tiene un peso de deuda fenomenal y volvió a caer el precio y volvió a caer el precio por el precio internacional y Uruguay tiene que vender al exterior más del 70% de la leche que produce», y los cambios en los precios, las subas y bajas, son «una escalera, que probablemente sea un coletazo de la guerra económica que desató el señor Trump con China. Esta incertidumbre está presente, y el país tendrá que socorrer de alguna forma a los tamberos», dijo, agregando que «este es un país rarísimo: un litro de leche vale menos que un litro de agua embotellada. No lo puedo entender. Y menos puedo entender que, a veces, teniendo gurises vamos a comprar Coca Cola y no compramos leche», sostuvo.
Mujica, en un trayecto de su oratoria, mencionó las denuncias de corrupción en Argentina: «Compatriotas, yo no sé si todo eso que dijeron en Argentina, que el bolso de este y lo otro y pimpumpán es cierto, pero supongamos que es cierto. Pero lo que perdió Argentina en 15 o 20 días de corrida legalmente es varias veces todo el afane que pudieron haber hecho. Hay afanes legales», dijo.
«Somos un país de veteranos y las transferencias crecientes en la seguridad social son el mayor compromiso que tiene nuestro Estado y esto tiende a aumentar en el tiempo. Tendrá que haber una reforma de las jubilaciones y sería bueno empezar a discutir lo que se va a hacer, pero no lo quieren tocar porque es un tema electoral y como hay muchos jubilados, tienen miedo. No quiero meterle verso a la gente; hay que plantear la justa ahora», sostuvo Mujica, agregando que es un tema imposible de posponer: «No piensan que los estados de salud y los oficios son totalmente distintos. Hay gente que a los 50 años no puede mover una pata, pero hay otra que a los 80 está al pie del cañón», indicó.
Mujica justificó haber propuesto a Ernesto Murro como precandidato por considerarlo «un hombre capaz, independiente», pero «no conseguimos apoyo», dijo, y agregó: «Cosechamos un rotundo fracaso y eso expresa la gravedad de la enfermedad. Sé que la unidad de los partidos, en general, está bastante jaqueada en todos los partidos en Uruguay, pero es mucho más grave en el Frente por las dimensiones que tiene. Están quedando pocos líderes de los que lucharon décadas para conformarnos y transformarnos en una opción de gobierno y de poder». Y aseguró que el dilema central es que «las derechas se juntan por sus intereses y las izquierdas se dividen por sus ideas». Y se lamentó de que «las discusiones internas de la izquierda pasan a ser más importantes que enfrentar a la derecha, porque no sabe ceder, porque transforma la diferencia en su problema principal y no en uno secundario. Por eso buscábamos», aseguró, y dijo que era necesario «conservar la unidad, porque la unidad con diversidad es el camino de la esperanza».
«No es con internismos que se multiplica el Frente, no es pescando en las peceras nuestras, es saliendo hacia afuera, porque hay un caudal de hombres nuestros, blancos y colorados, que son como nosotros, pertenecen a nuestra clase, y hay que trabajar con ellos y por ellos. Sé que la apertura de alma tiene riesgos, pero los verdaderos orientales de todas partes vienen», sostuvo.
Yendo hacia su sector, dijo: «En estos días la 609 va a tener que elegir candidaturas. Hemos andado lentos, sin apuro. Los cuatro que tenemos son buenos. Tenemos la propuesta proletaria, apasionada; tenemos la solvencia de los equilibrios económicos y financieros; tenemos la visión comprometida del mundo digital y la inteligencia artificial; tenemos, muy fuerte, la pasión por la gestión y ese entusiasmo juvenil, ‘vamo arriba’. Pero, queridos compañeros, el gran partido no es la interna, el gran partido es en octubre», indicó, presagiando que «la derecha con todos sus matices se va a agrupar contra nosotros. En ese entonces, tendremos nuestros huesos al servicio de la fórmula que elija el Frente y haremos todo lo que podamos». Y se comprometió a «luchar por la 609».