"En un marco de violencia como existe hoy en el país y en toda la región, con el nivel de proliferación de armas de fuego que tiene Uruguay, incluso mayor que la de muchos países de la región, ¿quién va a ver mal que se proteja a la Policía cuando llega a determinados lugares?", señaló.
Negro explicó que la decisión de incorporar los blindados fue el resultado de un trabajo conjunto entre el Ministerio del Interior, el Ministerio de Defensa Nacional, el Ministerio de Economía y Finanzas y la Presidencia de la República.
Ministerio de Defensa
"Veníamos trabajando en este tema con el Ministerio de Defensa, el Ministerio de Economía y el presidente de la República. Ya estaban muy avanzadas las conversaciones y los aspectos que iba a tener la medida, entonces decidimos anunciarlo en el Parlamento", recordó.
El ministro admitió que esperaba un debate inmediato tras el anuncio realizado en el ámbito parlamentario, aunque aseguró que la reacción inicial fue prácticamente inexistente.
"La primera sorpresa fue que la oposición no dijo absolutamente nada. Como no dijeron nada, después en la conferencia de prensa nada se preguntó. Fue como un fantasma que pasó y nadie reparó. El lunes salió la nota periodística y de no decir absolutamente nada se pasó a toda una catarata de opiniones y de alertas que se encendían por todos lados", afirmó.
Según explicó, el principal objetivo de la incorporación de estos vehículos es reforzar la seguridad de los efectivos policiales cuando deben intervenir en barrios donde existe un alto riesgo por la presencia de armas de fuego.
"La principal necesidad era la de contar con vehículos suficientemente protectores, tanto para los policías que van adentro cuando intervienen en zonas que están complicadas como para que los vecinos vean la presencia policial llegando y no quedándose lejos por precaución. Entonces, tiene una doble finalidad: llegar a la zona y proteger a quienes llegan al territorio", sostuvo.
Vehículos blindados
Respecto a quiénes estarán al mando de los blindados, Negro indicó que aún se analizan dos alternativas. La primera es capacitar a personal policial para conducirlos, mientras que la segunda contempla que, de manera transitoria, esa tarea sea realizada por militares, quienes ya cuentan con el entrenamiento necesario.
"Se plantean las dos alternativas. La capacitación del personal policial, obviamente, porque los militares ya están capacitados y, en caso de que no dé el tiempo para capacitar, los militares conducirían", explicó, aunque aclaró que ese aspecto todavía no está completamente definido.
Las declaraciones del ministro se producen en medio del debate político sobre el alcance de la participación de las Fuerzas Armadas en las políticas de seguridad pública, una discusión que volvió a instalarse tras el anuncio del gobierno sobre la incorporación de vehículos blindados para fortalecer la operativa policial en los territorios considerados de mayor riesgo.