Vínculos escabrosos
Más allá de las acusaciones más extremas, los documentos refuerzan un aspecto ya conocido del caso y es la capacidad de Epstein para relacionarse con figuras de enorme influencia incluso después de su condena en 2008. En los registros aparecen entre otros, Donald Trump y Bill Clinton, miembros de casas reales, magnates tecnológicos y dirigentes financieros. Ninguno de ellos ha sido acusado formalmente en relación con los delitos de Epstein y varios han negado cualquier participación en abusos, aunque algunos fueron señalados por su cercanía personal o profesional con el financista.
Entre los vínculos detallados se menciona al cofundador de Google, Serguéi Brin, quien habría sido invitado a cenas en la residencia de Epstein por intermedio de Maxwell; al actual secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, quien visitó la isla privada de Epstein con su familia; y al exsecretario del Tesoro, Larry Summers, que mantuvo intercambios frecuentes con él. También figuran referencias a Elon Musk, Richard Branson y el ex primer ministro israelí Ehud Barak en correos, invitaciones y fotografías.
Correos comprometedores
El mundo del entretenimiento y el deporte tampoco está ausente en los archivos. Steven Tisch, copropietario de los New York Giants, intercambió correos con Epstein sobre contactos con mujeres; el director de cine Brett Ratner aparece en imágenes junto al financista ya muerto; y Casey Wasserman, presidente del comité organizador de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, mantuvo correspondencia de tono personal con Ghislaine Maxwell.
Si bien los documentos difundidos contienen denuncias anónimas y relatos de hechos que no han sido probados, su publicación vuelve a poner en evidencia cómo Epstein logró moverse durante años con escasa resistencia dentro de los círculos más poderosos. El material, advierten las autoridades, debe leerse con cautela, pero refuerza la dimensión estructural de un caso que continúa generando interrogantes y repercusiones a nivel global.