Sin embargo, el jueves 15 de mayo el Senado rechazó esa alternativa y desarchivó el proyecto de ley original, lo que restó urgencia al uso del mecanismo de participación directa propuesto por el Gobierno.
Reformas en debate
Este martes, Benedetti pidió que este segundo tratamiento de la reforma, se haga "a través de un debate serio", sin vicios de trámite y en apego a las normas que rigen al Congreso.
"No puede repetirse el error de haberla archivado sin discusión real", indicó.
El ministro aseguró que la consulta popular que no tuvo andamiento fue un intento del Gobierno para evitar que la reforma fuera frenada por las mayorías parlamentarias que le son adversas.
"Tratamos de hacerla a través de la consulta... era un plus más para que no quede siempre a la deriva de unas mayorías dentro del Congreso", enfatizó.
Asimismo, Benedetti aseguró que en esta segunda discusión de la reforma, el Gobierno buscará acuerdos con todos los sectores, incluyendo dirigentes gremiales dispuestos a dialogar.
Más reformas
Por su lado, el ministro del Trabajo, Antonio Sanguino, presentó los puntos centrales de la reforma ante la misma comisión.
El funcionario destacó que el proyecto de ley obliga a las empresas a pagar íntegramente los recargos por trabajar los domingos y días festivos, y las horas extras realizadas tras la jornada de ocho horas.
En paralelo, el Gobierno presentó el lunes ante el Congreso una nueva propuesta de consulta popular, pero con más preguntas que la anterior.
La nueva versión incluye las 12 preguntas ya conocidas sobre temas laborales, y además cuatro consultas adicionales en materia de salud.
Durante la presentación de la propuesta, Sanguino lanzó un mensaje directo al Legislativo, desafiando a los congresistas a respetar la voluntad popular.
"A ver si tienen las mayorías como dicen tenerlas y a ver si tienen la valentía de querer ponerle mordaza por segunda vez al pueblo colombiano", declaró.
(Sputnik)