El funcionario aclaró que "ninguna de las partes estableció plazos o realizó planteamientos conminatorios". Pese a la tensión vivida en los últimos meses, aseguró que "el intercambio se produjo de forma respetuosa y profesional".
Las hostilidades EEUU hacia Cuba
El 29 de enero, el presidente de EEUU, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que declara una "emergencia nacional" ante la supuesta "amenaza inusual y extraordinaria" que, según Washington, representaría Cuba para la seguridad del país norteamericano y la región.
EEUU acusa al Gobierno cubano de alinearse con "numerosos países hostiles", de acoger a "grupos terroristas transnacionales" y de permitir el despliegue en la isla de "sofisticadas capacidades militares y de inteligencia" de Rusia y China.
Sobre esas bases, se anunció la imposición de aranceles a los países que vendan petróleo a la nación antillana, a lo que se suman amenazas de represalias contra aquellos que actúen contra la orden ejecutiva de la Casa Blanca.
Desde La Habana, rechazaron esas alegaciones y advirtieron que defenderán su integridad territorial sin son atacados. El presidente de Cuba, Miguel Diaz-Canel respondió que "esta nueva medida evidencia la naturaleza fascista, criminal y genocida de una camarilla que ha secuestrado los intereses del pueblo estadounidense con fines puramente personales".
Mientras tanto, EEUU mantiene el bloqueo económico y comercial contra Cuba desde hace más de seis décadas.