Todo sucedió en segundos. Cuando los delincuentes escaparon, la mujer observó que dentro del rodado había quedado su bebé en la sillita de seguridad.
A los pocos metros, los sujetos frenaron, se bajaron y arrojaron al asfalto la sillita de la menor, que terminó cayéndose por el peso.
"El solo recordarlo me estremece porque en ese momento fue todo muy rápido. En ningún momento me resistí, lo único que hice fue bajar del auto. Mi nene ya estaba abajo, listo para abrir el portón, pero la nena y la bebé todavía estaban adentro", contó la mujer al canal de noticias TN.
"Cuando me dicen '¡dame el auto, dame el auto!', empiezo a gritar porque lo que quería es que me bajaran a mis dos nenas que estaban en el auto. Cuando veo que la nena baja, me quedaba la bebé. Salgo corriendo a los gritos y salieron los vecinos. Me volvió el alma al cuerpo cuando la bajaron", expresó.