Fuentes de inteligencia citadas por +972 Magazine afirmaron que, en muchos casos, las tropas reportaban como “terroristas” a personas sin identificación ni verificación. “Se los asciende a la categoría de terrorista después de muertos”, dijo un oficial. Organizaciones y académicos israelíes sostienen que esta práctica, junto con ataques deliberados contra civiles, configura actos de genocidio.
Los crímenes de guerra del ejercito israelí
A 19 meses del inicio del genocidio, gran parte de Gaza está en ruinas, la población desplazada sobrevive en apenas el 20% del territorio y cientos han muerto intentando acceder a alimentos tras el colapso de la ayuda humanitaria. El Ministerio de Salud de Gaza, cuya cifra Israel utiliza en su planificación pese a descalificarla públicamente, reportó 52.928 muertes confirmadas al 14 de mayo, sin contar miles de cuerpos bajo los escombros.
Mientras se acumulan denuncias en la Corte Penal Internacional, líderes israelíes han emitido declaraciones consideradas genocidas. El exjefe de inteligencia militar Aharon Haliva llegó a justificar la muerte masiva de palestinos como “mensaje para futuras generaciones”, según audios difundidos por la televisión israelí.
Neta Crawford, profesora de Oxford y cofundadora del proyecto Costs of War, advierte que estas prácticas marcan una ruptura con normas internacionales desarrolladas tras Vietnam para reducir daños a civiles. “Si se observan las tasas de víctimas y la destrucción de infraestructura civil, queda claro que Israel no sigue esas políticas”, afirmó.