"Por supuesto, nos gustaría que este conflicto terminara lo antes posible, y podrá concluir cuando Rusia haya alcanzado los objetivos que se planteó desde el inicio", dijo Peskov ante la prensa.
Rusia y EEUU dialogan
Rusia y EEUU retomaron el contacto el pasado 12 de febrero con una llamada entre sus presidentes, la primera desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, quien busca, entre otros objetivos, poner fin a las hostilidades entre Rusia y Ucrania.
El 15 de agosto se reunieron en Anchorage, Alaska, en una cumbre de casi tres horas, la primera desde la asunción de Trump en enero.
El 16 de octubre, el presidente estadounidense, tras una conversación telefónica con su homólogo ruso, anunció una posible cumbre en Hungría en las siguientes dos semanas para tratar la crisis ucraniana y las relaciones bilaterales, pero más tarde canceló la reunión.
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, calificó la decisión como un aplazamiento.
Imponen sanciones
Paralelamente, EEUU impuso sanciones a las principales petroleras rusas, Lukoil y Rosneft, y a sus subsidiarias, por la supuesta falta de compromiso de Moscú en la resolución del conflicto ucraniano.
Rusia continúa desde el 24 de febrero de 2022 una operación militar especial en Ucrania, cuyos objetivos, según el presidente ruso, son proteger a la población de "un genocidio por parte del régimen de Kiev" y atajar los riesgos de seguridad nacional que representa el avance de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) hacia el este.
Ucrania es apoyada militarmente por la OTAN, el bloque bélico que lidera Estados Unidos e integra la mayoría de los países de la Unión Europea.
(Sputnik)