"El ejercicio de estas capacidades avanzadas demostrará el compromiso de Estados Unidos con la OTAN y sus contribuciones a la disuasión integrada europea", concluye el documento.
Los misiles Tomahawk tienen un alcance de hasta 2.500 kilómetros con una velocidad de menos de 900 kilómetros por hora. Washington los ha colocado principalmente en barcos y submarinos y los utilizó en el pasado para atacar a Irak y Afganistán.
La advertencia de Putin
Por su parte, el presidente de Rusia, Vladímir Putin advirtió a fines de junio que su país podría empezar a producir misiles de alcance corto e intermedio en respuesta al despliegue estadounidense de estas armas en diversas regiones del mundo.
"Hoy se sabe que EE.UU. no solo está produciendo estos sistemas de misiles, sino que ya los ha traído a Europa para realizar ejercicios: a Dinamarca, y hace poco se anunció que están en Filipinas. No se sabe si han sacado estos misiles de allí o no", declaró en aquel entonces en una reunión operativa con los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Rusia.
En cualquier caso, Putin aseguró que Rusia tiene que reaccionar ante esta situación y "tomar decisiones" sobre lo que debe hacer a continuación. "Parece que tenemos que empezar a producir estos sistemas de ataque y luego, basándonos en la situación real, tomar decisiones sobre dónde, si es necesario para nuestra seguridad, desplegarlos", añadió.
(Vía RT)