El documento destaca la contradicción entre las políticas para flexibilizar el acceso a armas impulsadas por el gobierno de Bolsonaro y la necesidad de garantizar la seguridad de la población. La falta de un sistema unificado y eficiente de verificación de antecedentes penales contribuyó a esta preocupante situación, como lo indica el informe del TCU.
Esta revelación plantea dudas sobre la efectividad de las políticas de control de armas y la capacidad del Ejército brasileño para cumplir con sus responsabilidades en este sentido. Si bien el gobierno de Bolsonaro buscó facilitar el acceso a armas de fuego, los procedimientos de supervisión y verificación de antecedentes resultaron insuficientes, lo que permitió a personas con antecedentes penales obtener autorización para poseer armas.