"Los mismos aficionados han reiterado que se vendieron boletos falsos y que también existió una sobreventa de boletos, cierre de portones y poca presencia de personal del estadio en la taquilla y entradas", declaró Bidegaín
Asimismo, criticó que personal del estadio bloqueó la entrada de ambulancias y personal médico, lo cual calificó como "repudiable", ya que impidió la atención de los heridos.
El director de Protección Civil, Luis Amaya, detalló que, en total, 88 personas resultaron lesionadas y atendidas consecuencia de la estampida, de las cuales "algunas de ellas hasta se fueron ya de alta y algunos se quedaron en observación" en hospitales.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, anunció que se iniciará una investigación por parte de la Policía Nacional Civil y la Fiscalía General de la República, la cual incluirá analizar la actuación de EDESSA, la empresa responsable de la administración del estadio Cuscatlán.
Al respecto, la empresa lamentó lo sucedido y aseguró que coopera activamente con las autoridades para deslindar responsabilidades.
El presidente del Instituto Nacional de los Deportes (INDES) y hermano del presidente Bukele, Yamil Bukele, mostró solidaridad con “las familias que han perdido a un ser querido en este triste suceso”.
“Hemos convocado a reunión extraordinaria de Comité Directivo de INDES”, que es el patrocinador del torneo de la Liga Mayor salvadoreña, dijo.
“Hoy no existen los colores y por el bien del deporte que a todos nos apasiona, esperamos que esto no vuelva a suceder”, publicó el FAS, el equipo visitante del partido que finalmente se suspendió.