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Falleció Mirta Acuña de Baravalle, histórica fundadora de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo

Murió a los 99 años "sin el abrazo de su nieto o nieta", a quien buscó desde que su hija embarazada fue secuestrada en 1976, recordaron desde Abuelas de Plaza de Mayo.

Mirta Acuña de Baravalle, una de las fundadoras de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, falleció a los 99 años, llevándose con ella la esperanza de reencontrarse con el nieto o nieta que jamás dejó de buscar.

"Despedimos a otra compañera de lucha, fundadora de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, Mirta Baravalle. A sus 99 años, Mirta partió sin el abrazo de su nieto o nieta. Al suyo y a todos, los seguiremos buscando. ¡Hasta siempre, querida Mirta!", expresaron desde el colectivo Abuelas de Plaza de Mayo.

Su lucha comenzó en la noche del 27 de agosto de 1976, cuando un grupo de hombres armados irrumpió en su hogar para llevarse a su hija, Ana María, embarazada de cinco meses, y a su yerno, Julio César Galizzi. Desde entonces, recorrió comisarías, regimientos y cárceles en busca de sus seres queridos, enfrentándose a la implacable maquinaria de desaparición forzada de la última dictadura argentina.

Ana María tenía 28 años, estudiaba sociología y trabajaba en el Ministerio de Hacienda. Con su desaparición, Mirta no solo comenzó a buscar a su hija, sino también a su nieto o nieta, a quien Ana María planeaba llamar Camila o Ernesto. A principios de 1977, una fuente anónima le confirmó que su hija había dado a luz en cautiverio, un dato que consolidó aún más su compromiso con la búsqueda de niños nacidos en esas condiciones.

Su labor y aporte

Su labor, marcada por el dolor y la esperanza, la llevó a unirse a otras madres y abuelas que compartían su tragedia. En compañía de Azucena Villaflor, María Isabel “Chicha” Chorobik de Mariani y otras mujeres, Mirta ayudó a consolidar el movimiento de derechos humanos más emblemático de la Argentina, convocando a la primera marcha en Plaza de Mayo el 30 de abril de 1977. Más tarde, también integraría Madres de Plaza de Mayo - Línea Fundadora, desde donde participó activamente en la denuncia de los crímenes de la dictadura.

El recuerdo de su compañera, Norita Cortiñas, con quien compartió gran parte de esta lucha, y de aquellas madres que fueron víctimas de la represión por su activismo, como Mari Ponce de Bianco, marcó profundamente a Mirta. Como ella misma confesó en años recientes, su "esqueleto estaba cansado", pero su voluntad de justicia permaneció intacta.

Despedida

La despedida a Mirta se realizará este sábado, de 16 a 19, en el hall del Municipio de San Martín, en el partido que la vio residir y donde también realizó una incansable tarea de memoria. Dejó un legado de amor y resistencia, y un país que, gracias a su ejemplo, mantiene viva la promesa de la memoria, la verdad y la justicia.

(Con información de Página 12)

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