Además, no se trata solo de mexicanos, ya que también se ha detectado la presencia de mercenarios colombianos que manifiestan su interés específico en formarse en el manejo de drones kamikaze.
Narcotraficantes se especializan en Ucrania para matar con drones
El interés de los narcos surge porque consideran a Ucrania como "semillero mundial" para el entrenamiento táctico y general en la guerra con drones, lo que incluye desde la fabricación artesanal hasta el reconocimiento en tiempo real, el camuflaje térmico, la comprensión de varias técnicas de interferencia y el vuelo a baja altitud.
Según el reporte de prensa, las academias de drones han entrenado a miles de pilotos y, en un principio, estaban reservadas para ciudadanos ucranianos, pero luego han abierto sus puertas a mercenarios extranjeros.
Aparentemente, a los servicios de seguridad de Ucrania les llamó la atención la "obsesión" por los drones de un voluntario identificado como Águila-7, que se incorporó en marzo del año pasado, pero que tenía una evidente y sorprendente capacitación militar previa.
Al investigarlo, descubrieron que era mexicano y que había pertenecido a Cuerpo de Fuerzas Especiales del Ejército, cuyos desertores formaron el sanguinario cártel de Los Zetas y luego se incorporaron a múltiples organizaciones criminales. Por otra parte, también fueron detectados al menos tres exguerrilleros de las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Un funcionario ucraniano reconoció, sin rodeos, que los voluntarios viajaron a ese país "para aprender a matar con un dron".