A partir de ello, la diplomacia iraní señaló que la Casa Blanca tiene responsabilidad internacional por este crimen mientras aseveró que los autores y responsables rendirán cuentas en correspondencia con las normas establecidas.
En este sentido, el texto destacó que el Comité Especial de Seguimiento Legal e Internacional del caso, creado por la Cancillería, continuará su trabajo hasta esclarecer completamente los acontecimientos.
De igual forma, el ministerio afirmó que seguirá abogando por la paz y la estabilidad regional e internacional mediante la lucha contra el terrorismo bajo los principios del país.
Las declaraciones de la diplomacia iraní se producen en la víspera del tercer aniversario de la muerte en Bagdad, Irak, del excomandante de la Fuerza Quds del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI).