Los diplomáticos coincidieron en que cualquier amenaza a la seguridad de Siria "representa un peligro común para la región" y en que, para eliminar todas las posibilidades de escalada en la zona, "no existe ninguna alternativa a las consultas, la cooperación y las negociaciones diplomáticas continuas".
"Se confirmó la necesidad de movilizar todos los esfuerzos árabes posibles, tanto regionales como internacionales, para lograr soluciones pacíficas a los desafíos que enfrenta la región en general y Siria en particular", afirma el texto del documento.
El conflicto
El pasado 27 de noviembre, la organización terrorista Hayat Tahrir al Sham (HTS, anteriormente Frente al Nusra, prohibida en Rusia) lanzó junto con varios grupos armados de la oposición siria una ofensiva a gran escala contra el Ejército gubernamental en las provincias de Alepo e Idlib, ubicadas en el noroeste de Siria, por primera vez desde 2016.
Estos grupos armados ilegales tomaron control de la ciudad de Alepo el 30 de noviembre, incluido el aeropuerto internacional y la base aérea de Kuweires, algo que no sucedía desde el estallido del conflicto armado en Siria en marzo de 2011.
El 5 de diciembre, el Ejército regular abandonó otra ciudad importante, Hama, por primera vez desde 2011, lo que allana el camino de los atacantes hacia la urbe de Homs.
Este 6 de diciembre, la estación de radio Sham FM reportó que los grupos armados ilegales tomaron las ciudades de Rastán y Talbiseh, situadas entre Hama y Homs.