Ascensión de Guarayos es uno de los 30 municipios bolivianos que registran incendios forestales en tres departamentos: Santa Cruz, Beni y Pando (ambos en el norte del país), que es el epicentro de las llamas.
"Llegaron brigadas de bomberos a nuestro municipio de Ascensión de Guarayos del Ejército, de la Policía. En el comité de incidencias tendremos los últimos reportes del fuego, se controlaron dos incendios, pero se reactivaron otros y las cuadrillas tuvieron que salir de la zona", lamentó.
En la actualidad, los departamentos de Beni y Santa Cruz ya se declararon en desastre por los incendios y esperan la llegada de ayuda internacional.
El fuego ha arrasado principalmente con cultivos de alimentos y campos ganaderos y acecha a las comunidades, cuya vida diaria se ha visto interrumpida por el intenso humo.
"La calidad del aire es pésima, cada vez está peor. Aguardamos que podamos controlar el fuego, posiblemente lleguen Bomberos de Brasil para que nos ayuden en nuestra labor", dijo Schock Peredo.
Bolivia registra al menos 72 incendios forestales en los departamentos de Santa Cruz, Beni y Pando, donde el fuego ya consumió casi 3 millones de hectáreas de pastizales y bosques naturales.
A la fecha, Bolivia ya sofocó más de 40 incendios forestales, al menos cinco en la frontera con Brasil, con ayuda de cinco helicópteros Z9 y drones.
En 2023 se quemaron 3,3 millones de hectáreas de bosques y pastizales por incendios forestales, mientras que en 2019 se consumieron cerca de seis millones de hectáreas en la Amazonía boliviana.