Las maniobras incluyen vuelos principalmente sobre los países receptores, Bélgica y Países Bajos, y en el espacio aéreo de Dinamarca, Reino Unido y el mar del Norte. En el ejercicio participan 2.000 militares y 60 aeronaves: bombarderos y cazas capaces de transportar armas nucleares y aviones de escolta, reabastecimiento, reconocimiento y guerra electrónica.
Según publicó AP la semana pasada, la mayor parte del ejercicio se llevará a cabo a unos 900 kilómetros de Rusia. Moscú ha sido informado de los simulacros, afirmaron funcionarios de la OTAN a la agencia.
Los ensayos se producen en el contexto de las declaraciones del presidente estadounidense, Joe Biden, de que está dispuesto a negociar con Moscú, Pekín y Pionyang la reducción de los arsenales nucleares. "Reducir la amenaza nuclear es importante no a pesar de los peligros del mundo actual, sino precisamente a causa de ellos", afirmó Biden.
El mes pasado, el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, declaró que Moscú no quiere una guerra nuclear y considera inapropiado hablar de cuándo apretar el "botón rojo".