La acción humana, en gran medida, está impulsando esta tendencia. El cambio climático y la deforestación están alterando los patrones climáticos y afectando los hábitats, proporcionando el caldo de cultivo perfecto para la aparición de nuevas enfermedades.
La Dra. Ana Vigueras, de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Nacional Autónoma de México, destaca: "El cambio climático está aumentando la emergencia de los patógenos porque cambian los patrones climáticos, aumentan los periodos de sequía o la intensidad de eventos naturales climatológicos y eso propicia algunos cambios en los hábitats".
En América Latina, la combinación de una biodiversidad rica y una alta densidad de población en áreas deforestadas crea condiciones propicias para la emergencia de enfermedades zoonóticas. Según un estudio de 2017, algunos de los puntos críticos se encuentran en el sur de México, países centroamericanos, las regiones andinas de Colombia y las zonas más pobladas de Perú.
¿Cuáles son las enfermedades que podrían desencadenar la próxima pandemia en la región? El zika y el dengue son conocidos, pero hay otras menos famosas que también presentan riesgos significativos. La encefalitis equina, que resurgió en Argentina recientemente, y el hantavirus, con una mortalidad del 60%, son solo dos ejemplos de una lista más extensa de patógenos que podrían representar una amenaza inminente.
A pesar de estas advertencias, la vigilancia y la investigación sobre estas enfermedades en América Latina son insuficientes. Muchas de estas son consideradas "enfermedades desatendidas" debido a su impacto principalmente en países de bajos ingresos. La Dra. Vigueras destaca la necesidad de eliminar la etiqueta de "países pobres o en vías de desarrollo", ya que estos territorios son a menudo explotados por los países desarrollados, contribuyendo indirectamente a la emergencia de nuevos patógenos.
El llamado es claro: se necesita una mayor vigilancia, investigación y conciencia sobre las enfermedades zoonóticas en América Latina. No solo se trata de reaccionar ante una crisis inminente, sino de prevenirla. La preservación de la biodiversidad, la limitación del cambio climático y la adopción de patrones de uso sostenibles son factores cruciales para mitigar los riesgos de emergencias sanitarias en el futuro. En palabras de la Dra. Vigueras, "Entre mayor biodiversidad tengamos y nuestros patrones de uso sean más sostenibles, menor riesgo de emergencia de enfermedades vamos a tener".
Fuente: Con información de France 24